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AUTOPSICOGRAFÍA

El poeta es un fingidor. Finge tan completamente Que hasta finge que es dolor El dolor que de veras siente. Y quienes leen lo que escribe, Sienten, en el dolor leído, No los dos que el poeta vive Sino aquél que no han tenido. Y así va por su camino, Distrayendo a la razón, Ese tren sin real destino Que se llama corazón. Fernando Pessoa

Raro asunto.

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Raro asunto. -Miguel D´Ors Raro asunto la vida: yo que pude nacer en 1529, o en Pittsburg o archiduque, yo que pude ser Chesterton o un bonzo, haber nacido gallego y d’Ors y todas estas cosas. Raro asunto que entre la muchedumbre de los siglos, que existiendo la China innumerable, y Bosnia, y las cruzadas, y los incas, fuese a tocarme a mí precisamente este trabajo amargo de ser yo. De "Es cielo y es azul"

Manifiesto inicial del Humanista.

La causa de las palabras, que para nada sirven, o para vivir tan sólo, es una causa pequeña. Pero si cada día sabes con mayor certeza que no sólo repudias las coronas sino que cada vez te dan más asco; si en verdad no quieres hacer de tu ya arruinada inteligencia una prostituta mercenaria que venda sus pechos o su alma a cualquier hijastro del dinero o si, sencillamente, poco necesitas y tan sólo te importa soportar con dignidad la vida y sus tristezas mejor será que asumas desde ahora la inevitable condena de la soledad y del fracaso y que como luminoso o ciego abandono de estrellas a esa pequeña, muy ridícula causa ya te abraces, que del todo lo hagas y que en tu habitación vacía las palabras del fuego sean ceniza, que se asalten y persigan, que tengan frío, en su noche a solas, por decir tu nombre. S.Montobbio.

Acercándose la Navidad.

Y yo con éstos pelos. El trabajo, la familia, los amigos... Un ratito de meditación no vendría mal antes de afrontar con alguna garantía la celebración del Nacimiento de Jesús, el Niño-Dios. Y digo "alguna garantía" por no decir "siendo conscientes de" o "dándole sentido a". Voy a ello.

No somos nadie.

¡Qué vida ésta!! Han pasado cinco meses desde mi anterior entrada en el blog, y no ha pasado nada. Tampoco lo he echado de menos, fíjate. Mi desconexión temporal voluntaria de internet a nadie ha preocupado, ni siquiera a mi mismo. Alguien podría preguntarse..¿Y en base a qué tenemos que preocuparnos de un fulano anónimo que escribe paparruchas en un blog? ¿A quién le interesa? Pues tendría toda la razón. Y es que no somos nadie. El que escribe, y evidentemente, también el que se lo pregunte...

El niño.

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Esperanza desde lo alto.... ¿Qué mira ese niño?... o más bien, ¿qué ve ese niño? No parece ser la herrumbre ni los escombros en los que está absorto. No es tampoco el patio destrozado, las paredes resquebrajadas ni la techumbre derruida. Diríase que algo le ha sorprendido allá en lo alto. Quizá el niño dibujaba garabatos en su cuaderno. Bien podría ser que, sentado en el duro poyete de piedra, dirimiese sus primeras operaciones matemáticas sumando o restando cifras dictadas al son de las bombas de alguna guerra indescifrable. Frágil niño rodeado de una pesada carga. Inocente pequeño mirando el cielo a través de lo accesorio. ¿Qué ve ese niño? Podríamos analizar su expresión e imaginar su sueño. Ese soñar despierto con que los niños miran a veces, armados de valor y desnudos de alma. Anunciando otro mundo posible. Esperanza es el reflejo de la luz en sus ojos. Dulce niño que miras a lo alto: no hay miedo en lo que ves porque tú no tienes miedo. De nada sirve que nosotros nos preguntemos...

Familia y Vida.

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Familia. Hoy se ha aprobado en el Parlamento Español la Ley de matrimonios homosexuales, equiparando las uniones entre personas del mismo sexo con el matrimonio tradicional entre hombre y mujer. Así, España tiene el dudoso honor de ser pionero en denominar matrimonio a la unión de dos hombres, o dos mujeres. No sabemos cuál será el siguiente paso. No hay duda que una vez cerrado el debate (¿he dicho debate o rodillo?) sobre la conveniencia de llamar matrimonio a lo que sin duda, no lo es, tengamos que asistir a otra serie de reivindicaciones de lobbies más o menos representativos de la sociedad, como pueden ser los tríos, los matrimonios incestuosos, los hermanos, las comunidades de vecinos, y los "yo me caso con mi perro porque es más fiel, y no me pone mala cara". Todo es posible en la viña del Señor Progresista. Mi caso es terroríficamente normal. Tan normal, que está considerado arcaico y claramente homófobo. Un día me casé con mi mujer y el Estado me tenía preparada una ...