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Cumpleaños Feliz.

Amigo mío, ¿Cómo puedo describir lo que he aprendido de ti todos estos años? ¿Cómo responder de forma adecuada a la riqueza de pensar de forma diferente, de aprender a sentir de forma distinta, de valorar cosas que por mi mismo hubiese sido incapaz de valorar? ¿Qué regalarte en la medida que me has regalado? ¿Cómo llegar a premiar el recorrido de amistad a lo largo de treinta años? ¿Cómo voy a ser capaz de agradecer tus silencios en los momentos de angustia y el placer de compartir mis alegrías cuando la vida me ha sonreído? Eres tú, en el día de tu cumpleaños, quien nos hace a los que te queremos un gran regalo. Porque es Dios, con tu nacimiento, el que ha repartido entre nosotros el don y el privilegio, indispensable para mi, de hacer camino a tu lado. Un fuerte abrazo, querido amigo.

Alta Política.

Frase política del día: "Informo categóricamente a los ciudadanos del país que desde este preciso instante, quedan informados" (comentario atribuido a Pepe Blanco en un breve, pero intenso, momento de lucidez...)

Lluvia de septiembre.

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Hoy Dios toca el piano sobre todas las aceras. Y a cada uno que escucha la sinfonía de sonidos -en forma de gruesas gotas, o chirimiri de rocío fresco-, chocando rítmicamente en el fondo del corazón, le suena diferente. Como aquel niño que se refugia de los rayos, apenas previendo la tormenta que atenazará con fuerza sus decisiones y hará de su libertad, su senda cierta; o aquel que mira a través de los cristales, preguntándose cómo ha podido dejar que sus sueños se le escapasen como gotas de lluvia entre sus dedos; o aquel que luchó y fracasó, y ahora el agua lava las heridas susurrándole al oído que tiene derecho a ser feliz. O aquel que amó con esperanza, y sirvió hasta el anochecer de su vida, sonriendo. Boomp3.com

Nuevo curso.

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Pongo a enfriar septiembre junto al Moët Chandon. Ya vuelvo al trabajo, colorado por el esfuerzo hasta coger velocidad de crucero. He separado los lápices de colores, plastificado los libros y arrancado las telarañas del fondo de mi pupitre de madera. He planchado mi uniforme azul. Hay novedades escritas en la pizarra y nuevos ojos que todo lo leen. Vuelvo a ser tímido; atento. Especialmente vulnerable cuando abro la botella de champán y dejo correr las burbujas de septiembre en el primer día de clase.

Cómo jugar a ser brizna de hierba.

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Lo primero que hay que hacer, (me lo han soplado unos angelitos) es tumbarse en el suelo muy relajado, boca arriba. Los brazos extendidos y las piernas separadas. Luego hay que cerrar los ojos despacito, despacito, y concentrarse. Tienes que creer firmemente que vas a convertirte en brizna de hierba por un rato. ¿Prefieres granito de arena? Vas sintiéndote cada vez más ligero, más frágil, como si de repente tu cuerpo empequeñeciese. boomp3.com Sí, eso es. Ahora notas una sensación casi de ingravidez. Lo estás consiguiendo. Eres tan minúsculo que apenas eres ya visible a los ojos de los demás. Un puntito encima de la alfombra. Una mota de polvo en el suelo. Como si de una regresión se tratase, vas limitando también tus pensamientos, concentrándote en el puro y sosegado placer de aquel que abre por primera vez sus ojos y se asombra.. No hay responsabilidades ni problemas. No hay culpa, ni daño, ni falta. No hay vestigios del pasado, ni recuerdos que empañen lo que empiezas a sentir. Lo e...

Ángeles Pequeñitos.

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boomp3.com Veo ángeles pequeñitos en estas noches de verano… Querubines alados que miran de frente, sonriendo, mientras juegan a ser brizna de hierba, o granito de arena, qué más da…. Yo les sueño.. Tumbados sobre los algodones de las nubes. Sus caritas relucientes y encendidas, llamándome en un susurro por mi nombre. Yo les miro.. ¡Son tan bonitas sus alas azules! Revolotean entre risas, abriendo los brazos; invitándome a participar en sus alegres juegos. Cómo les quiero.. Angelitos de mis noches de verano ¡Cuánto me gustaría que me enseñárais a sentirme brizna de hierba o granito de arena, allá en el cielo!

La esperanza de lo mínimo.

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boomp3.com En las páginas del libro de la Vida me encuentro. Habito escondido, al acecho de que tú me leas. Yo no hablo mas que a aquellos que me escogen, aquellos que esperan verse sorprendidos en un alto del camino. Muchas veces he pasado delante de ti, y no me has mirado. Soy como una letra pegada al margen; como aquella palabra ignorada en el borde de una cita; soy la sombra, para muchos un mísero inconveniente, o la estrecha y alargada tinta que tus ojos, sin ti, se quedan viendo. Un día abriste la puerta de tu corazón, -ese lugar precioso donde yo quiero respirar- en el amor caliente de una noche sin luna, y ya no tengo sitio donde esconderme. No puedes ignorarme, aunque lo desees; he aprendido a conjurarme en tus pequeñas cosas haciéndolas mías, y ahora dependo de ti. Escúchame, ahora que estamos solos: no habrá obstáculo, ni controversia, ni alfileres de lluvia en tus anocheceres, porque cuando por fin te fijes en la esperanza ínfima de mi naturaleza, amarás nuestros secretos, ...