Primer Derecho Fundamental

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Los sábados, me apunto.

Espera; descansa un momento.


El Ángelus, Jean françois Millet.


¿Quién como Dios?



Apocalipsis 12, 7, “Entonces se entabló una batalla en el cielo: Miguel y sus Ángeles combatieron con el Dragón".

De la enciclopedia católica:

La tradición cristiana le da a San Miguel cuatro oficios:

*Pelear en contra de Satanás.
*Rescatar a las almas de los fieles del poder del enemigo, especialmente a la hora de la muerte.
*Ser el defensor del pueblo de Dios, los judíos en la Antigua Ley y los cristianos en el Nuevo Testamento, por tanto es patrono de la Iglesia y de las órdenes de caballeros durante la Edad Media.
*Llamar de la tierra y traer las almas de los hombres a juicio.

Muchas felicidades a los que celebran hoy su onomástica, día 29 de septiembre, San Miguel Arcángel. El Príncipe de los ángeles, ha sido para mí una verdadera figura de devoción desde chiquito, cuando imaginaba en mis juegos luchar junto a San Miguel contra mis miedos y pesadillas. Hay dos gritos en mis entonces pequeños sueños donde cualquier batalla estaba ganada. Uno era ¡Santiago, y cierra España! y el otro ¡Quién como Dios!; y con cualquiera de ellos se me erizaban los pelos del cogote imaginando cruentas escaramuzas donde el bien siempre salía victorioso. Siempre hacíamos prisioneros, pero como éramos buenos, les perdonábamos hasta la siguiente batalla.

Ahora hay otras luchas mucho más importantes. El frente de batalla inmediato está en la erradicación del aborto y somos muchos peones los que vamos a asistir a la manifestación del 17-O, como si fuéramos un ejército bien organizado. Nuestras armas son la asistencia, la resistencia y la voluntad de cambiar conciencias para que no quede impune el crimen del aborto. Y sobre todo, tenemos el mayor poder que existe en la faz de la tierra, verdadero pilar donde descansa la Humanidad: el poder de la oración.

¿Quién como Dios!

Muchas felicidades, Miguel.

Ideologías mortales.



Leo patidifuso el editorial de hoy en El País "Ley con reglas claras". Estoy asombrado de la desfachatez del editorialista. Es realmente complicado escribir tantas mentiras, tópicos e ideología radical en tan poco espacio; no sé si achacarlo a la definición resumida de una estrategia perfectamente dirigida, o siendo benevolente, a la incapacidad para analizar sin prejuicios ideológicos la realidad científica de que el "feto" es un ser humano desde su concepción.

http://www.elpais.com/articulo/opinion/Ley/reglas/claras/elpepuopi/20090928elpepiopi_2/Tes

¿Qué tipo de personas quiere El país que nos convirtamos? ¿Adónde desea que nos encaminemos como sociedad, si justifica y alienta la eliminación desde el vientre materno de sus individuos? ¿Qué clase de esquizofrenia colectiva acepta sin vacilar que podamos discriminar por raza, sexo, discapacidad o simplemente, por que nos dé la gana? ¿Cómo es posible que ni siquiera se respete la objeción de conciencia para aquellas personas que se nieguen a perpetrar o colaborar con este crimen?

Esta ley no tiene el apoyo de la sociedad, como todas las encuestas apuntan. ZP ha creado un ministerio cuya especialidad es malmeter de rondón todo tipo de iniciativas que competirían sin sonrojarse con las de países dictatoriales que han hecho del aborto un instrumento selectivo de ingeniería social. Aun así, por mucho que una mayoría apruebe las cámaras de gas o la cadena perpetua, yo jamás estaré de acuerdo, y opino que los derechos del individuo están por delante de cualquier legislación en su contra. También en el caso del aborto. La trampa es que este Derecho Primero y Fundamental, -el Derecho a vivir- está sujeto al debate político, cuando es anterior a él, y ningun sistema político puede arrogarse el derecho a suprimirlo, ni a negociarlo y llegar a "un acuerdo". La única alternativa a la vida es, sencillamente, la muerte.

Por último, El País despeja la incógnita de hacia dónde irá la próxima regulación: ni más ni menos que a meter en la cárcel a los que intenten ejercer su derecho a objetar en conciencia de este despropósito. No pasará mucho tiempo para que los que estamos a favor de la vida seamos perseguidos como delincuentes y linchados en la plaza pública.

Volvemos a los tiempos de las catacumbas. Volvemos a esos tiempos por la indiferencia de la gente buena que no se moviliza para gritar que cada vida importa.

Actualización:
Mucha gente está ofuscada creyendo que su asistencia a la gran manifestación del 17-0 va a ser de alguna manera manipulada por las fuerzas políticas. Y la solución a ello creen que pasa por no asistir. Creo que la autorizada opinión del Obispo de Palencia puede contribuir a despejar incógnitas.


Eclipse interior.



El era un hombre importante.

Hasta hace bien poco, un empresario de éxito, con el móvil repleto de contactos, la cartera llena y la agenda apretada. Mientras iba subiendo en contratos y proyectos, sentía cómo el poder le consumía en una carrera sin meta final, como si la espiral de buenas noticias no concluyese nunca, como si fuera invadido por una extraña euforia. Cierto es que había dejado en el camino su vida personal, ya que no podía dedicarle un tiempo costoso. Su mujer y sus dos hijos le habían abandonado, aunque tenía que admitir que en realidad, había sido él con su comportamiento a lo largo de los últimos años el que había desencadenado los acontecimientos. Ahora está arruinado.

Recorre las calles atrapado en sus pensamientos, preguntándose porqué todo su castillo de naipes se ha derrumbado. Aquella vida le parece una farsa, el estrambote que un guionista sin escrúpulos -él mismo- ha escrito con el objeto de que la vida fuese una comedia sin consecuencias. Cuando escalas la montaña tienes el horizonte a la vista; si te impelen a bajar de golpe, caes al abismo. ¿Cómo levantarse? ¿Cómo recuperar la compostura en escena cuando ha caído el telón y has de moverte entre bambalinas?

Se sienta en un banco del parque, ajeno a los murmullos de los árboles cimbreando en sus copas. La vista atrás, en sus recuerdos. Había perdido algo mucho más trascendente que su trabajo; había perdido un modo de vida lleno de maquillaje y luces de flashes, tan inmediatos y continuos que no había podido percibir la verdadera naturaleza de lo que le estaba ocurriendo; todo eclipsaba su mundo interior: había renunciado a ser persona.

Suspira inquieto. Lo primero que ha de hacer es volver a sus orígenes, redescubrir las cosas que echa verdaderamente en falta. El alma agostada en la espesura; su familia; el amor como esperanza de las promesas que no se cumplieron y el perdón. El perdón indispensable para volver a levantarse de ese banco del parque y dar, las veces que sean necesarias, el primer paso de una nueva vida.

Dulce compañía.



No pienso hablar de demonios. Resulta que me atraen mucho más los ángeles, y en especial el ángel de la guarda. He aprendido a valorar recientemente la verdadera importancia de los ángeles - de una manera práctica, no teórica-, sobre todo a raíz de mis hijos pequeños. Podría jurar que un par de ellos hacen horas extra y algún otro pequeñajo tiene una legión de angelitos a sus espaldas, cuidando de ellos y protegiéndoles. Así que este post es para darles las gracias y comentar alguna cosa que a lo mejor algún lector no sabe.

"Materia est principium individuationis, ergo omnis angelus est tota species in seipso", decía Santo Tomás de Aquino. Este latinajo viene a decir que lo que hace distintos a miembros de una misma especie, -los hombres-, es la materia; y que siendo diferentes sus almas, actúan y se formalizan a través de las distintas configuraciones corporales. Por lo que se deduce que los ángeles, seres espirituales, al no poder expresarse y darse forma en materia, son una especie en sí mismos. Con un ejemplo se entiende mejor: dos ángeles no se diferencian entre sí como una rosa de otra rosa, sino como de una rosa a un clavel. Solo cabe imaginar la variedad de nuestros compañeros de aventuras.

A la pregunta.. ¿bueno y, donde están?, porque los ángeles no son omnipresentes, como Dios. Santo Tomás vuelve a responder: donde actúan. Manifestación evidente para los que tenemos críos: ya sabemos lo cotidiano de la expresión.. "podía haberse matado". Lo que muchas veces no nos damos cuenta aquellos que fuimos niños y ahora somos adultos es la fidelidad de nuestro ángel y lo mucho que lo necesitamos. Porque nuestras zozobras son del alma, y esas suelen ser mucho más graves que una marca en nuestra piel.

El corazón.



Nacho, 4 años recién cumpliditos, observa cómo mi mujer (médico) ausculta el pecho de su hermano pequeño con el fonendo. ¡Mamá, yo también quiero!
-Bien, Nacho, escucha...
- Uiiii, halaaaaa...
Se queda pensativo un momento, y lanza la pregunta:
- Mamá, ¿Donde está Jesús?
No puedes acostumbrarte a las preguntas de los niños. Como te descolocan, sabes que has de preguntar tú para seguir el hilo de sus pensamientos.
-¿Y esa pregunta, hijo?
- ¿En qué parte del corazón de mi hermano está? Porque Jesús está en todos los corazones, ¿verdad, mamá?

Los cuatro reos de muerte.




El Consejo de Estado se ha pronunciado sobre la denominada Ley Aído (este apellido es como un grito de angustia), considerándola constitucional. Habrá que decirle al Consejo de Estado que me siento formalmente constituido para calificarles como vendidos al poder establecido y para preguntarles que a cuánto sale el kilo de tragaderas constitucionales. Hace tiempo escribí un mínimo cuento que ahora reproduzco sobre qué tipo de justicia política están administrando al nasciturus. Está visto que ahora le han dado rango constitucional; no sabemos si por treinta monedas.

Los cuatro reos de muerte.

La Gran Corte Democrática celebra un juicio sumarísimo. Se juzga a cuatro reos ante un tribunal popular. Cuatro mujeres transportan a los acusados. La sala está repleta de gente. El juez entra pomposamente exigiendo silencio. Ordena al fiscal que proceda con la acusación.

El fiscal se levanta como un resorte y afila su discurso. Representa al Estado contra los cuatro presuntos delincuentes. Señalando con el dedo al primero, comienza la imputación de cargos:

-Tú!.. Tu eres la Anomalía. No cumples los estándares que exige la sociedad para ser considerado una persona completa. Por algún error fatal en tus genes eres un inválido, esto es, alguien que en el futuro no podrá valerse por sí mismo. No mereces vivir, pues tendremos que dedicar recursos extraordinarios para paliar tu discapacidad. Conviene que seas desechado.

-Ahora tú!.. Eres el Delito. Un fruto indeseable de la violencia de género. Llegaste para recordar a la víctima el dolor, para perpetuar un momento desagradable y brutal. ¿Cómo podemos dejarte vivir en esas condiciones?

-Tú eres el Problema. Nadie te esperaba y vienes a complicar las cosas. Vas a crear un trauma insalvable a quien cometió un error sin importancia. ¿Cómo te atreves a venir sin avisar? ¿Quién te crees que eres? Nadie te ha llamado, y no hay dinero para mantenerte, ni cariño para arroparte. La próxima vez, ven cuando estén preparados.

- Tú eres la Oportunidad. Formas parte de un colectivo donde la selección es vital. No sabemos aún si servirás para nuestros propósitos, pero tendrás que esperar congelado hasta nuestra decisión final. Quizá ayudes a la especie cuando experimentemos contigo. Para ello, has de morir.

Los acusados asisten silenciosos a las diatribas del fiscal. Esbozan una sonrisa, dan pataditas, o juegan curiosos en el vientre de las mujeres. El denominado por el fiscal “Oportunidad” ni siquiera se mueve. Está demasiado ocupado multiplicando sus células. No parece que les afecte la gran decisión que pende sobre sus cabecitas. Se diría que no hacen ningún caso al pueblo ni entienden de mayorías.

El abogado defensor se levanta. Al principio esgrime con rotundidad que los argumentos del fiscal no son plausibles cuando el objetivo es matar impunemente a seres humanos. Luego, acusa al tribunal que el juicio es una farsa y que no tienen competencias para decidir sobre la muerte de la sociedad a la que dicen proteger. El fiscal protesta. El juez carraspea. La gente murmura y debate entre ellos. Se produce un alboroto entre los partidarios de la absolución o de la condena.

El juez Democracia se levanta indignado y pone orden en la sala. Interpela al gentío diciendo que sólo él posee el don de juzgar, y que la Verdad será votada de inmediato.

Los niñitos duermen ajenos al escándalo. Acurrucados, asumen el curso de la naturaleza: están creciendo; están aprendiendo sin pausa; y se acercan confiados a una nueva Luz asombrosa.

El tribunal ha dictado sentencia.


Actualización: he criticado al Consejo de Estado por las noticias que ayer ví en televisión. Parece que hay muchos matices, y que no es cierto que sea un paseo militar para la Ley Aído. Elentir se ha molestado en leer,trillar y analizar el documento realizando este brillante post.

¡Señores gobernantes!


Genial el vídeo que me han mandado unos amigos a través de e-mail.Los que estamos en la situación que describe el contenido del vídeo tampoco entendemos nada.



A ver qué os parece.

En Soledad.




Es de locos.

A veces me pregunto porqué me gusta tanto el silencio o la soledad, yo que estoy siempre acompañado. Será por contraste. ¿Crisis de los 40? Mmmm.. todavía no. Ayer hice un viaje relámpago con objeto de recoger parte de equipaje y todas las bicicletas del pueblecillo donde pasamos algunos días del veraneo. Ida y vuelta. Lo justo para cargar y salir, por cuestión de tiempo. Un café. Cuando he pasado por la plaza y la he visto vacía, no he podido contenerme. He aparcado el coche y me he mandado a paseo. Literalmente.

Paseo por calles empedradas, desfilando despacio con las manos recogidas atrás y el corazón en las alturas. La vieja Iglesia del siglo XVI me recibe silenciosa, y su sombra me cubre lánguida con cierto aire de nostalgia. Sola y cerrada, los únicos que la acompañan fuera del verano son los álamos, testigos mudos de otra época de esplendor. Sentado en un muro de piedra, observo el conjunto. ¿Y la cámara? Nada. Se queda en mi retina ese ratito de soledad. Un cuadro perfecto al atardecer.

Recuerdo mi adolescencia cuando discutíamos sobre si estábamos realmente solos, las consecuencias, y el insoportable peso de cada decisión. Ser libres y ejercer esa libertad en la íntima soledad de cada uno. Apasionante libertad aquella, sin las responsabilidades y obligaciones de esta vida que ya he elegido. Ahora, cuando estoy solo y me llega como un látigo la belleza, hablo con Dios. Supongo que a otros les dará por cantar, abstraerse o aburrirse completamente, pero no es mi caso. Rezo. Y no recuerdo pedirle o hablarle a Dios de cosas esencialmente diferentes veinte años atrás. Cierto es que todo nuestro contexto vital ha cambiado radicalmente y de alguna manera, hemos perdido la inocencia y ganado canas, pero en el fondo seguimos siendo los mismos con otras inquietudes y problemas.

En realidad lo que pasó ayer es que yo tenía prisa, pero Dios, antes siquiera de yo saberlo, me llamó a la plaza vacía, a la iglesia, a los álamos verdes y al muro de piedra, para que yo disfrutara con Él de un precioso cuadro al atardecer.

Ambos en perfecta soledad.

Pensamientos de una tarde de septiembre



¡Es difícil vivir a ras de tierra cuando miras al cielo!

O quizá no. Hay quien se abandona para confiar de pleno en la línea del horizonte, buscando siempre más allá. El camino no siempre es fácil, y las rugosidades producen callos en el alma, pero tienes otra perspectiva de vida. Siempre está el que dice que eso de ahí no son novelas ejemplares, sino cuentos intrascendentes. Que es más importante planificar, controlar, organizar y plegarse a la circunstancia hasta que los vientos sean más favorables. Hay que ser prácticos. No queda tiempo para ser contemplativos, ni soñar con otros mundos, y la aventura de vivir se reduce a la experiencia emocionante -basada en la contraprestación económica- de las revistas de ocio.

A veces te preguntas si el alma no es una coartada perfecta, aquella que cataliza los problemas para silenciarlos y envolverlos en mansedumbre. Una especie de Lexatín natural que nos prescribimos nosotros mismos para aguantar la presión de la vida diaria. Un placebo para curar los males que nos acechan. Es un hecho que nos acordamos de Dios cuando truena y sobre todo, cuando no encontramos respuestas al sentido último de nuestra existencia. Sin embargo, ¡cuántas personas sustituyen a Dios por cosas mucho más peregrinas y absurdas! Y si se empeñan en conseguirlo, entonces la pérdida es absoluta.

Para estas personas Dios es un problema a resolver,y el vacío que deja han de llenarlo de cualquier manera posible. Para los creyentes, Dios es la solución a sus preguntas, y mantienen la esperanza de Su promesa. Ambos se emocionan ante una puesta de sol, se sorprenden al sentir el golpe de una bella poesía y vibran cuando se enamoran. Pero son los últimos los que aprecian sus vivencias como algo trascendente y no contingente, y como tal procuran reflejarlo en su vida diaria, porque esa verdad íntima que proclaman ha de tener consecuencias.

Yo creo que la economía divina si de algo entiende, es de amor. Y a todos nos son dados los momentos para elegir, y la gracia para darnos cuenta de las cosas que verdaderamente importan. Yo confío en el alambique de Dios, que gota a gota, colma mis necesidades. En mis amaneceres y en la oscura cuesta de septiembre.

Aunque a veces me comporte como si Dios fuese un placebo que aliviase las penas de mi alma.

En blanco y negro.



El bar destartalado donde ahora escribo, acompañado de un café humeante, era una vieja escuela.

En las paredes repintadas de yeso muerto y adobe, rostros difusos miran de frente. Son las caras enmarcadas de los niños que habitaron aquí hace 75 años, prestas a la curiosidad de verse retratados en una cámara fotográfica. Imágenes en blanco y negro de tiempos pasados, entonces tan actuales e inmediatos, que puedo imaginar la febril actividad y regocijo en cuanto supieron la noticia de que iban a ser inmortalizados. La comidilla del lugar durante un mes, por lo menos. Ahí está mi padre, con ocho añitos. Las despellejadas canillas al aire, con su pantalón corto raído y sus alpargatas de esparto, mirando travieso con ínfulas de caballero. Y el profesor en el centro de la chiquillería, con bigote, bastón y bombín calado hasta las gruesas patillas, posando con la indiscutible autoridad que su cargo le procuraba en ese contexto de espacio y tiempo.

Hay cierta melancolía en las fotos antiguas. Nos recuerdan que hubo otras vidas no tan diferentes a las nuestras. Al girar el foco sobre una figura familiar, nos damos cuenta que formamos parte de su historia, y que para ellos nuestra existencia fue un plan, o una sorpresa, antes de que nosotros siquiera tuviéramos conciencia de ser persona. Y es entonces cuando deseas haber sabido más sobre las vivencias de aquellos que quieres, o que apenas conociste u oíste hablar de ellos, y un día desaparecieron en el árbol de tu propia historia.

Un apocalipsis.



Por las avenidas crujía la lluvia
arrastrando en tumulto
la decrepitud de los tiempos.
Y ví como los hombres
miraban hacia arriba,
alzando sus viejas manos
en señal de duelo.
Aullaban sus almas
corrompidas,
como animales en celo.
En sus ojos sin párpados
la verdad desnuda
y el terror
lamiendo los huesos.

Y una luz
como de estrella fugaz
llenó en ese instante
el firmamento.

Ayer soñé
que todo empezaba de nuevo.

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Es tiempo de volver a la rutina de mis cosas, tan predecibles. Aparco los días de brisa y sol anaranjado por las nubes de humo en la gran ciudad. ¡Qué solos estamos aquí! Parece que un paisaje recorrido despacito o unos árboles frondosos en el camino, acompañan más que los rostros enjaulados de un día de tráfico. Debe ser que el silencio nos acoge y envuelve con su manto protector para que, a nuestro regreso, seamos capaces de soportar los ruidos de la vida.

Ya queda poco para el próximo verano.

Datos impersonales

Mi foto
Ahora, entre nosotros, por la paz de Dios, ahora, entre nosotros, se puede contar la verdad: ya hay fuerza para echar raíces, y bondad para hacerse viejo. Al fin hemos encontrado cosas en común, y al fin, un acuerdo y un credo, y ahora yo puedo escribir sin riesgo, y tú, también sin riesgo, puedes leer. G.K.Chesterton.